Catarsis cotidiana | en cola de gasolina una vez más [Esp - Eng]

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El espíritu humano tiene fuerza más allá de cualquier medida,
el tipo de fuerza que es capaz de derrumbar todos los muros
y todas las paredes que aparezcan en nuestro camino.

The human spirit has strength beyond measure,
the kind of strength that is capable of breaking down every wall
and every wall that comes our way.

Nikki Rowe

Desde hace algunos cuantos años (veinte y un poquito más), en mi país (Venezuela), no se vive de forma normal, pues aunque seamos de los mejores sobrevivientes y resilientes del planeta, la vida siempre sigue golpeando de forma insistente y negativa, nuestra existencia diaria.

Las cosas más básicas y esenciales son una tarea de ejercicio extremo (comprar comida, medicinas, los servicios de salud inoperantes, huecos y baches en las calles y por supuesto, llenar el tanque de gasolina para tu vehículo). Esto último antes era algo muy normal y fácil y desde hace unos años, se ha vuelto una tarea extrema y sacrificada.

Existen dos tipos de gasolina que se expende al público. La de precio subsidiado y en la que tienes que hacer días y días de cola y sacrificios para quizás lograr la proeza de llenar tu tanque.

Luego está la de precio internacional, que se paga con dólares en físico y que es más cara. En mi ciudad hay varias estaciones de servicio que expende este tipo de gasolina. Últimamente, muchas personas (me incluyo) optamos por esta opción que si bien es cierto es más costosa, al menos te ahorras tiempo y colas de varios días.

Con sacrificio muchas veces (en mi caso), compro los dólares físicos y surto de esta manera. Claro está, administro el consumo de esta gasolina para lo esencial y no derrochándola pues cuesta más y no es la conducta a seguir la de derrochar. La mayoría de las veces, lo que gano en Hive por mis publicaciones, me ayuda a solventar esta parte de mi vida y la hace menos pesada.

For the last few years (twenty and a bit more), in my country (Venezuela), life has not been normal because, although we are among the best survivors and resilient people on the planet, life always continues to hit us insistently and negatively, our daily existence.

The most basic and essential things are the chore of extreme exercise (buying food, medicines, inoperative health services, holes and potholes in the streets, and, of course, filling the gas tank for your vehicle). The latter used to be something very normal and easy and since a few years ago, it has become an extreme and sacrificial task.

There are two types of gasoline sold to the public. The one with subsidized prices and where you have to queue for days and days and make sacrifices to perhaps achieve the feat of filling up your tank.

Then there is the international price, which is paid with physical dollars and is more expensive. In my city, several gas stations dispense this type of gasoline. Lately, many people (including myself) have opted for this option, which although it is more expensive, at least you save time and queues of several days.

With sacrifice many times (in my case), I buy the physical dollars and fill up this way. Of course, I manage the consumption of this gasoline for the essentials and not wasting it because it costs more and it is not the behavior to follow to waste it. Most of the time, what I earn in Hive for my publications, helps me to pay for this part of my life and makes it less heavy.

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Desde el día de ayer se viene observando que muchas de estas estaciones de la gasolina dolarizada cerradas. Y las pocas que están prestando el servicio, con colas fuera de lo normal. Hoy me tocó hacer una de estas colas.

Estando en la calle y no pensando bajo ningún concepto salir el día domingo, me tocó hacerlo y, una vez fuera de mi casa, me decidí a ir a la estación donde usualmente surto mi vehículo. ¡Oh, sorpresa! Una flamante cola esperaba por mí. Mi cara era un poema y el calor ayudando a que el sudor hiciera de las suyas, completaba la situación.

La cola era más o menos larga, pero soportable y haciendo uso de aquel dicho que bien reza no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, pues no sabes lo que te espera mañana, me estacioné y apagué mi carro dispuesta a hacer la cola. Con paciencia y optimismo pensé: esto va a avanzar rápido y voy a poner gasolina.

El calor comenzaba a hacer de las suyas. La ciudad donde resido es muy calurosa y el sol es la mayoría del tiempo achicharrante. Así que, sabía lo que venía para mí. Mínimo, de seguro, iba a estar dos horas en cola. Comienza el calvario de sudor. Avanza la cola de diez en diez minutos. Vamos bien, pensaba yo como siempre en modo optimista.

Al lado, una cola de gandolas y camiones. La cola para surtir combustible tipo Gasoil, que también se ha vuelto rudo de conseguir para estos vehículos grandes. Empiezo a pensar en otras cosas para no desesperar.

Since yesterday we have been observing that many of these dollarized gasoline stations are closed. And the few that are providing service, with queues out of the ordinary. Today I had to stand in one of these lines.

Being on the street and not thinking under any circumstances of going out on Sunday, I had to do it and, once, outside my house, I decided to go to the station where I usually fill up my vehicle. Oh, surprise! A brand new queue was waiting for me. My face was a poem and the heat, helping the sweat to do its thing, completed the situation.

The queue was more or less long, but bearable and making use of that saying that says do not leave for tomorrow what you can do today because you do not know what awaits you tomorrow, I parked and turned off my car ready to make the queue. With patience and optimism, I thought this is going to move fast and I'm going to put gas in my car.

The heat was starting to do its thing. The city where I live is very hot and the sun is scorching most of the time. So, I knew what was coming for me. At least, for sure, I was going to be in line for two hours. The sweaty ordeal begins. The queue advanced ten minutes at a time. We are doing well, I thought as always in optimistic mode.

Next to it, a line of trucks and trucks. The queue for diesel fuel, which has also become hard to get for these big vehicles. I start to think of other things not to despair.

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Gotas de sudor caen por todos lados de mi cuerpo. Presiento que al llegar a casa, un baño de pies a cabeza me espera. Pero bueno, ya estoy aquí y decreto en positivo que voy a surtir la gasolina que necesita mi carrito. Va rodando la cola. Ya pasó una hora y el sol se hace más fuerte, aprieta como decimos en buen lenguaje venezolano.

Media hora más y rodando la cola de poco a poco. Por allá vienen unos hombres que presumo son funcionarios policiales, militares y del control de la estación de servicio. Vienen como contabilizando los carros. Ay, Dios, se encienden mis alarmas. Quizás se están terminando la gasolina.

Presiento que sí. No voy tan atrás en la cola. Comienzo a rezar en positivo. Avanza el carro de adelante. Ya estamos en la entrada de la estación. Casi llegando a la meta, en medio del sudor extremo y el tiempo de encierro en el carro, pero con aires de victoria como el maratonista que casi está llegando a la meta. Así estoy yo en este momento.

Entró a la estación y me coloco en la isla surtidora correspondiente. ¡Oh, sorpresa! una vez más. Pusieron el aviso de cerrado después de mí. Se acabó la gasolina. Los que quedan, deben esperar que la gandola que acaba de entrar, llene el tanque de la estación. Mínimo se tardarán una hora en ese procedimiento. Me salvé. Respiro aliviada.

Cuando fui a pagar, consigo a unos empleados o policías, la verdad no sé bien que eran. No había desayunado y estaba deshidratada del encierro y el calor, pero de que surtía gasolina, lo iba a hacer, era mi objetivo y estaba enfocada en ello. Les digo que voy a surtir 20 litros que valen 10 dólares. En mi país, aunque no sea la moneda oficial, quien rige la economía es el billete verde.

Sweat drops fall all over my body. I have a feeling that when I get home, a head-to-toe bath awaits me. But well, I'm here and I decree in positive that I'm going to fill up my cart with the gas it needs. The line is rolling. It's been an hour and the sun is getting stronger, it's tight as we say in good Venezuelan language.

Half an hour more and the line is rolling little by little. Over there come some men who I presume are police, military, and control officers of the service station. They come as if counting the cars. Oh, God, my alarms go off. Maybe they are running out of gas.

I have a feeling they are. I'm not that far behind in line. I start praying positively. The car ahead of me moves forward. We are already at the station entrance. Almost reaching the finish line, in the middle of the extreme sweat and the time of confinement in the car, but with an air of victory like the marathon runner who is almost reaching the finish line. That's how I am at this moment.

I enter the station and I place myself on the corresponding pump island. Oh, surprise! once again. They put the closed sign after me. They ran out of gas. Those who are left must wait for the truck that just came in to fill up the station. It will take at least an hour for that procedure. I am saved. I breathe a sigh of relief.

When I went to pay, I got some employees or policemen, I don't know what they were. I had not had breakfast and I was dehydrated from the confinement and the heat, but I was going to pump gas, I was going to do it, it was my goal and I was focused on it. I tell them that I am going to fill up 20 liters worth 10 dollars. In my country, even though it is not the official currency, the greenback is the one that rules the economy.

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Le entrego el billete de 10 dólares y me dice que no sirve por el año de su emisión (a esta altura no sé que quiso decir). Menos mal había llevado uno adicional que le entregué y si lo recibió. Si no, el esfuerzo de estar en la cola, hubiera sido en vano. Cosas de mi país y su gente.

Surtí mi tanque (los 10 dólares) y respiré nuevamente aliviada. Toda una odisea pues.

La reflexión de este día es recordar la capacidad de sobrevivencia y resiliencia de nosotros los seres humanos. Algo que no sabría decir si es positivo o negativo en este momento, pero que será tema de otra futura catarsis seguramente.

I give him the 10 dollar bill and he tells me that it is no good because of the year of issue (at this point I don't know what he meant). Thank goodness I had brought an extra one that I gave him and he did receive it. Otherwise, the effort of standing in line would have been in vain. Things about my country and its people.

I refilled my tank (the 10 dollars) and breathed again relieved. Quite an odyssey then.

The reflection of this day is to remember the capacity of survival and resilience of us human beings. Something that I could not say if it is positive or negative at this moment, but that will surely be the subject of another future catharsis.

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Regresé a casa y me esperaba una sonrisa y un amor que ustedes han visto por estos lares y que compensa cualquier mal momento, mi perrito Trueno José. Con esta me despido hasta una próxima catarsis.

I returned home and a smile and a love that you have seen in these parts and that compensate for any bad moment, my little dog Trueno José was waiting for me. With this, I say goodbye until a future catharsis.

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Gracias por tomarse un tiempo para esta lectura

Thank you for taking the time for this reading

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Gif creado y obsequiado por mi amiga @equipodelta │ Gif created and given to me by my friend @equipodelta.


Todas las fotografías son de mi propiedad. Fueron tomadas con mi teléfono celular Alcatel Tetra, en Barcelona, Venezuela │ All the photography is my property. They were taken with my Alcatel Tetra cell phone, in Barcelona, Venezuela.

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