El monstruo que vivía en mí [ESP | ENG]

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Papá era un hombre muy alegre, todo lo observaba y tenía ese don de hacer amigos que lo hacía ser una persona querida por todos.

El hombre económicamente estaba muy bien y se podía dar algunos lujos como hacer fiestas en casa.

Salía a rumbear, echarse palos como decimos en Venezuela.

Sí, porque tomarse unos tragos como si el planeta fuera explotar y amanecer todo destrozado es como haberse caído a palos.

Entonces, la alegría, el bonche, la bebedera era algo normal en casa.

Nunca vi borracho a papá.
Se cuidó mucho de eso.
Pero una vez lo llevaron a la clínica por intoxicación, parece que se bebió hasta el agua de las fuentes de la plaza.

Recuerdo que en horas de la tarde, mi hermano Luis y yo fuimos a la clínica para verlo.
Éramos unos chamos.
Cuando llegamos a la habitación nos encontramos que eso era una locura, había cualquier cantidad de familiares y amigos de la familia y todos dando opiniones como si fuera médicos.

Dad was a very cheerful man, he observed everything and had that gift of making friends that made him a person loved by everyone.
The man was financially very well off and could afford some luxuries such as having parties at home.
He would go out to party, to go out to "echarse palos" as we say in Venezuela.
Yes, because having a few drinks as if the planet was going to explode and wake up all shattered is like being beaten to a pulp.
Then, the joy, the bonche, the drinker was something normal at home.
I never saw Dad drunk.
He was very careful about that.
But once he was taken to the clinic for intoxication, it seems that he drank even the water from the fountains in the square.
I remember that in the afternoon, my brother Luis and I went to the clinic to see him.
We were kids.
When we got to the room we found that it was crazy, there were any number of family members and friends of the family and all giving opinions as if they were doctors.

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JC Gellidon - Unsplash

Me di cuenta de lo popular que era papá, lo mucho que lo querían y estimaban.

Al rato de haber saludado a papá, una empleada de la clínica dejo una jarra de jugo de naranja.
Se veía delicioso, full hielo y parecía jugo natural.

I realized how popular Dad was, how much he was loved and esteemed.
Shortly after greeting Dad, a clinic employee left a pitcher of orange juice.
It looked delicious, full ice and looked like natural juice.

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Charlotte May - Pexels

Pues Luisito y yo nos servimos un vaso cada uno.

Que vaina más deliciosa, refrescante, era como para dioses.
Y nos tomamos otro vaso y otro, hasta que sin darnos cuenta, se vació la jarra.

Más tarde en casa escuchamos a mamá con el bravo a millón, botando pestes por la boca en las que decía que algún hijo de su madre se había bebido el jugo de papá.

Well, Luisito and I poured a glass each.
What a delicious, refreshing pod, it was like for gods.
And we drank another glass and another, until without realizing it, the pitcher was empty.
Later at home we listened to mom with a million bravo, spouting out her mouth that some son of her mother had drunk daddy's juice.

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Prawny - Pixabay

Luis y yo nos miramos la cara e identificamos a los hijos de su madre.

Otra de las cosas que mi madre sagrada botó ese día que quiero olvidar por la cantidad de excrementos habidos y por haber, fue que papá estaba en la clínica por culpa del aguardiente.

Quedé marcado por ese día, mama había dicho palabras que jamás debió haber dicho ni siquiera el ángel de la luz.

Papá fue dado de alta al día siguiente y su frase inaugural al entrar a casa fue:

¡No bebo más!

Frase célebre que años después yo estaría repitiendo después de una rumba y que me canse de escuchar de los panas.

Así seria esa pea, que papá dejo de hacer rumbas, salir con los amigos y si iba a beber, lo hacía con la familia y de forma moderada.

El viejo se controló.

Todavía no estoy seguro si fue la pea o el peo que le formo mi mamá.

Papá fue un excelente vendedor, era algo innato en él.

Por su puesto, sus seis hijos heredamos eso y el gustico por los traguitos.

Unos eran mejores vendedores que otros, pero al final algo vendíamos.
Ropa, revistas pornográficas cuando estábamos en el colegio, prendas, zapatos, piedras pintadas, de todo vendimos.
Hubo quienes se especializaron en huequitos para regadera; yo en bombillos de goma.
Pero todos, todos, fuimos amantes de los traguitos.

Una reunión con los hermanitos, era una echadera de palos y risas, jodedera.
En las reuniones, tocábamos cuatro, guitarra, había quienes le dábamos a la percusión y quienes cantaban.
Todo el mundo quería estar con nosotros.

En la medida que fuimos creciendo, cada quien tomo su camino con su propias familias.
En mi caso hasta me fui de la ciudad e incluso del país.
Luis y Enrique hicieron lo mismo.

Yo hice mi grupo de panas con los que me reunía para intercambiar ideas, pasar un rato agradable y la primera invitada era una botella; hasta tres o más.

No recuerdo cuantas; después de la segunda perdía la memoria.

Eran tantas las ganas de beber que llegó un momento que lo hacia todos los días.

Ya no bebía con los panas, me gustaba hacerlo solo, escuchando música, pegado en el computador, internet, arreglando algo en casa o simplemente pensado tonterías.

Hasta que me dio por desaparecerme.

Llegaba tarde a casa.

Nunca falte en el trabajo, nunca me ausenté, pero del trabajo me perdía.

Esto me costó el divorcio.

Me lo dijeron en la cara:

-tu desgracias es el alcohol.

No agarre escarmiento y me agarró otro divorcio.

No me quería dar cuenta que habia un monstruo que vivia en mi.

Hasta que llegó el tercer divorcio y con eso la ruina.

De vaina me dejaron la ropa interior.

Ya más viejo, era más difícil arrancar de nuevo.
Fue cuando me tropecé con alguien igual que yo.
Era como un espejo y sentí tanta lastima y tanto miedo que me sumergí en mis pensamientos para revisar lo que me había pasado; lo que me pasaba.
El cómo me había degradado y como había llegado a la soledad.

Luis and I looked at each other's faces and identified his mother's children.
Another of the things that my sacred mother threw out that day that I want to forget because of the amount of excrement there was, was that Dad was in the clinic because of the aguardiente.
I was marked by that day, Mom had said words that should never have been said even by the angel of light.
Dad was discharged the next day and his opening line upon entering the house was:
I don't drink anymore!
Famous phrase that years later I would be repeating after a rumba and that I got tired of hearing from my friends.
So drunk that Dad stopped going to rumbas, going out with friends, and if he did drink, he did it with his family and in moderation.
The old man controlled himself.
I'm still not sure if it was the drunkenness or the complaint my mom made to him.
Dad was an excellent salesman, it was something innate in him.
Of course, his six children inherited that and the taste for drinks.
Some were better salesmen than others, but in the end we sold something.
There were those who specialized in sprinkler holes; I specialized in rubber bulbs.
But we were all, all of us, drink lovers.
A reunion with the little brothers, it was a party.
In the meetings, we played cuatro, guitar, there were those of us who played percussion and those who sang.
Everyone wanted to be with us.
As we grew up, everyone went their own way with their own families.
In my case I even left the city and even the country.
Luis and Enrique did the same.
I made my group of friends with whom I met to exchange ideas, have a good time and the first guest was a bottle; up to three or more.
I don't remember how many; after the second one I lost my memory.
I wanted to drink so much that at one point I did it every day.
I no longer drank with my friends, I liked to do it alone, listening to music, glued to the computer, internet, fixing something at home or just thinking nonsense.
Until I decided to disappear.
I was late getting home.
I never missed work, I was never absent, but I missed work.
This cost me my divorce.
They said it to my face:
-Your misfortune is alcohol.
I didn't take a lesson and got another divorce.
I didn't want to realize that there was a monster living in me.
Then came the third divorce and with that came ruin.
They left my underwear behind.
Older, it was more difficult to start up again.
That's when I bumped into someone just like me.
It was like a mirror and I felt so much pity and so much fear that I plunged into my thoughts to review what had happened to me; what was happening to me.
How I had degraded myself and how I had become lonely.

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kalhh - Pixabay

Al estar en la ruina, se desaparecieron casi todos los panas.
De vaina me quedó uno.

Era un alcohólico y no lo había aceptado, no lo quería reconocer.

Había intentado no beber más, pero me atacaba la ansiedad y no podía dormir.

Hasta que fui al siquiatra.

Tienen que haber visto al doctor, ese tipo me cagó, tenía cara de loco, de trastornado que daba susto.

Si el tratamiento que me mando no me ayudaba, seguro que su cara y la forma como se comportaba, si iban a dar frutos positivos en mí.

El hombre me puso a dormir, recetó medicamentos para la ansiedad y me refirió con un sicólogo.

Los especialista me ayudaron y según ellos, lo que más me ayudo fue que reconocí que tenía un problema.

Se atacó las causas y comencé a mejorar.

No quería beber más, me aislé de todo por un tiempo.

Pero siempre aparecía el mal, siempre había alguien que me invitaba a beber unos tragos y varias veces acepté.

Hasta que decidí no hacerlo más, hasta que decidí cambiar mi vida de forma radical.

Me costó una bola y parte de la otra, tuve que ir a otro siquiatra y por fin...,

¡me enamoré de la siquiatra!

As the company was in ruins, almost all of its members disappeared.
I had one left.
He was an alcoholic and had not accepted it, did not want to acknowledge it.
I had tried not to drink anymore, but I was attacked by anxiety and could not sleep.
Until I went to a psychiatrist.
You should have seen the doctor, that guy scared the shit out of me, he had the face of a crazy, deranged, scary person.
If the treatment he sent me didn't help me, surely his face and the way he behaved would have a positive effect on me.
The man put me to sleep, prescribed medication for anxiety and referred me to a psychologist.
The specialists helped me and according to them, what helped me the most was that I recognized that I had a problem.
The causes were attacked and I started to improve.
I didn't want to drink anymore, I isolated myself from everything for a while.
But evil always appeared, there was always someone who invited me to have a few drinks and several times I accepted.
Until I decided not to do it anymore, until I decided to change my life radically.
It cost me a ball and a half, I had to go to another psychiatrist and finally....,
I fell in love with the psychiatrist!

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¡Qué vaina conmigo!

Para colmo la siquiatra me pistoneó, pero era casada y yo con casadas nada que ver.

Dejamos de vernos y quedé a la deriva.

Pero estaba decidido a superar mi situación y no caí de nuevo en la bebida; tampoco en otra cosa.

Pasé 4 años sin tocar bebida alcohólica alguna y mi vida comenzó a cambiar para mejor.

Hasta que un día me provoco una gran cerveza.

Ese día me detuve en una licorería que esta vía Choroni, un pueblo maravilloso, y pedí un tercio de cerveza.

What a scam with me!
To top it all off, the psychiatrist gave me a hard time, but she was married and I had nothing to do with married women.
We stopped seeing each other and I drifted away.
But I was determined to overcome my situation and did not fall back into drinking; nor did I fall back into anything else.
I went 4 years without touching alcoholic beverages and my life began to change for the better.
Until one day I had a big beer.
That day I stopped at a liquor store on the road to Choroni, a wonderful town, and ordered a third of beer.

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Me la bebí como preso recién salido de la cárcel.

No habían pasado 5 minutos cuando las ganas de cagar me atacaron y tuve que correr con el culo apretado rumbo a la casa.

Había descubierto algo nuevo en mi vida y sin querer, la cerveza era un purgante para mí.

No hay que beber cerveza.

Hace poco, me dieron ganas de beber otra vez, y decidí beberme media caja de ron.

Otra vez hubo un descubrimiento en mi vida, esa vaina vuelve mierda a cualquiera.
Hay que beber uno traguitos nada más.

Aprendí que los problemas no se resuelven viviendo mentiras, consumiendo estupefacientes, alcohol y cualquiera cosa que afecte nuestros sentidos.
Que todas esas porquerías lejos de alegrarte la vida, solo sirven como herramientas para destruir familias, destruir al individuo.

Aprender esto me costó caro, pero lo bueno es que lo superé.

Ahora soy un devorador de pasta a la bologna sumándole una Coca-Cola bien fría y cuando quiero que mi mente vuele, me pongo a escribir o leer contenidos para Hive, leer un libro, ver una película o pasarla rico con la familia; disfrutar del amor.

No hay nada más hermoso que contemplar todo lo que te rodea con los cinco sentidos bien puestos.

En mi caso, supere esto gracias a mi empeño y aceptación de lo que tenía.
También porque recurrí a los médicos, pero lo ideal es dirigirse a las instituciones que prestan ayuda como los Alcohólicos Anónimos y otras.

Es imposible superar el alcoholismo estando solos, hay que pedir ayuda.

Me la bebí como preso recién salido de la cárcel.
Not five minutes had passed when the urge to shit attacked me and I had to run with my ass clenched towards the house.
I had discovered something new in my life and unwittingly, beer was a purgative for me.
Do not drink beer.
Recently, I felt like drinking again, and decided to drink half a case of rum.
Once again there has been a discovery in my life, that pod turns anyone to shit.
It is necessary to drink just a few sips.
I learned that problems are not solved by living lies, consuming narcotics, alcohol and anything that affects our senses.
That all this crap, far from making your life happy, only serves as a tool to destroy families, to destroy the individual.
Learning this cost me dearly, but the good thing is that I overcame it.
Now I'm a bologna pasta eater with a cold Coke and when I want my mind to fly, I start writing or reading content for Hive, read a book, watch a movie or have a good time with the family; enjoy the love.
There is nothing more beautiful than to contemplate everything around you with all five senses.
In my case, I overcame this thanks to my determination and acceptance of what I had.
Also because I turned to doctors, but the ideal is to turn to institutions that provide help such as Alcoholics Anonymous and others.
It is impossible to overcome alcoholism alone, you have to ask for help.

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“Alguien más listo o más valiente dejaría de beber...”
Marta Navarro

"Someone smarter or braver would stop drinking..."
Marta Navarro

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Que el universo sea cómplice para que se les otorgue todo lo que anhelan.

Pidan, pero pidan con exactitud y la magia se hará realidad.

May the universe be an accomplice in granting you all that you long for.
Ask, but ask accurately and the magic will happen.

Yo uso CANVA para editar las imágenes que ven en mis publicaciones.
I use CANVA to edit the images you see in my publications.
Translated with:
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