A Necessary Introduction
I have had many adventures in this natural treasure of Cuba, and many more await me, as this is one of the most important natural laboratories for conducting our research.
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Back in Viñales
Returning to Viñales always promises to rediscover the magic of a place declared a World Heritage Cultural Landscape by UNESCO. This time, the trip had a different rhythm, starting with a base in the capital of Pinar del Río province, at the Hotel Pinar del Río, an affordable and practical option for exploring our meeting place.
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The Embrace of the Mogotes
As soon as you enter the valley, the landscape captivates you. It's the same familiar scene, yet it never fails to move you: the imposing mogotes, those limestone formations with rounded peaks, emerge like sentinels amidst the intense red of the earth and the green of the tobacco fields. The landscape is an open book of geology, a stark contrast between the vertical slopes of these mountains and the fluvial-marine plains of the valley, a scene that Federico García Lorca likened to "sleeping elephants."
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The immersion in nature is complete. As on that first visit, a visit to the Cueva del Indio (Indian Cave) was essential. The sculptures in the cave depict the activities of the slaves who escaped to the caves. Emerging into the light amidst the vegetation remains an almost mystical experience.
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Mountain Paintings
The Mural of Prehistory, with its 160 meters of paintings on the slope of Pita Hill, also witnessed this new route, a reminder of the passage of time and the history of humankind in this paradise.
This is another of the wonders and charms of the Viñales Valley that distinguishes it from all others in the world.
A Retreat at the Hotel Pinar del Río
After a day of exploration, returning to the Hotel Pinar del Río proved to be a wise choice. Located just 27 kilometers from the valley, it allows you to enjoy the adventure without the nighttime bustle of Viñales. The highlight of the stay was undoubtedly the pool. An oasis of cool water that, after hiking among mogotes and caves, became a true luxury.
This was a peaceful moment to reflect on the beautiful sights, with the Pinar del Río breeze and the feeling of having connected, once again, with the purest essence of Cuban nature.
I must return to this place soon, as it is being evaluated for designation as a Global Geopark, and the elements that will support this designation must be provided by researchers from our institute.
That will be another adventure to share.
Note: The translation was done with DeepL Translate.
The images are my own.
ESPAÑOL
Una introducción necesaria
Uno de los lugares más visitados por este servidor y muchos de los investigadores del Instituto de Geología y Paleontología es el Valle de Viñales ubicado en los 22.61355 de latitud norte, y los 83.72028 de longitud oeste, situado en Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas.
Muchas aventuras he protagonizado en esta riqueza natural de la geografía cubana y, todavía, me faltan muchas por realizar porque este es uno de los laboratorios naturales más importantes para realizar nuestras investigaciones.
Otra vez en Viñales
El regreso a Viñales siempre promete redescubrir la magia de un lugar que la UNESCO declaró Paisaje Cultural de la Humanidad . Esta vez, el viaje tuvo un ritmo diferente, comenzando con una base en la capital pinareña, en el Hotel Pinar del Río, una opción económica y funcional para explorar nuestro lugar de encuentros.
El abrazo de los mogotes
Nada más adentrarse en el valle, el paisaje te atrapa. Es la misma estampa de siempre, pero que nunca deja de emocionar: los imponentes mogotes, esas formaciones de piedra caliza de cimas redondeadas, emergen como centinelas entre el rojo intenso de la tierra y el verde de los sembradíos de tabaco . El relieve es un libro abierto de la geología, un fuerte contraste entre las laderas verticales de estas montañas y las llanuras fluvio-marinas del valle, un escenario que Federico García Lorca comparó con "elefantes dormidos" .
La inmersión en la naturaleza es completa. Como en aquella primera visita, la visita a la Cueva del Indio fue imprescindible. las esculturas presentes en la cueva asemejan las actividades que hacían los esclavos que se fugaban hacia las cuevas. La salida a la luz en medio de la vegetación, sigue siendo una experiencia casi mística .
Pinturas en las montañas
El Mural de la Prehistoria, con sus 160 metros de pintura en la ladera del mogote Pita, también fue testigo de este nuevo recorrido, un recordatorio del paso del tiempo y la historia del hombre en este paraíso.
Esta es otra de las maravillas y de los encantos que tiene el Valle de Viñales y que lo distingue de todos cuanto existen en la geografía mundial.
El Remanso en el Hotel Pinar del Río
Tras un día de exploración, el regreso al Hotel Pinar del Río resultó ser un acierto. Situado a solo 27 kilómetros del valle, permite disfrutar de la aventura sin el bullicio nocturno de Viñales. El mayor atractivo de la estancia fue, sin duda, la piscina. Un oasis de agua fresca que, después de caminar entre mogotes y cuevas, se convirtió en un lujo.
Este fue un momento de paz para reflexionar sobre las bellezas vistas, con la brisa pinareña y la sensación de haber conectado, una vez más, con la esencia más pura de la naturaleza cubana.
Dentro de poco debo volver a este lugar que está siendo evaluado para ser declarado Geoparque Mundial y, los elementos que deben fundamentar ese nombramiento tiene que ser dada por investigadores de nuestro instituto.
Esa será otra aventura por contar.
Nota: La traducción fue realizada con el DeepL Translate.
Las imágenes son de mi propiedad.