¿Sexycolor? Gracias por responder a mi comentario. Creo que el término "normal" es muy subjetivo hoy día. Me pregunto quién determina realmente qué es normal y qué es anormal. ¿La sociedad? Dada la deriva retorcida y loca que ha tomado nuestra sociedad aquí en los Estados Unidos de América, yo no depositaría una fe ciega en ella.
Si la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (“A. P. A.”) no determina qué es normal y la mayoría silenciosa no tiene voz en el asunto, ¿acaso lo define lo popular o lo elitista? Eso, de alguna manera, no me parece justo. Es probable que algún día esta misma discusión llegue a la Corte Suprema de los Estados Unidos en Washington, D.C., y a sus jueces les resulte difícil encontrar una respuesta a esas mismas preguntas.
He leído varios artículos de “Unchained At Last” (“Desencadenas Por Fin”) y he visto sus vídeos en YouTube. Sin embargo, no les doy mucha credibilidad, ya que he podido identificar inexactitudes e incoherencias en los supuestos hallazgos que han presentado sobre el matrimonio adolescente. Cuando comencé mi canal en PeakD hace nueve años —que entonces era un canal de Steemit—, muchos de mis artículos se centraban en denunciar a esta organización, así como al “Tahirih Justice Center” (“El Centro De Justicia De Tahirih”), por desinformar al público.
En primer lugar, el simple hecho de que confundan el matrimonio adolescente con el matrimonio infantil demuestra un sesgo que les impide tener una perspectiva objetiva sobre el tema del matrimonio de menores en general. En segundo lugar, no creo que la decisión de prohibir o no prohibir el matrimonio antes de los dieciocho años de edad deba recaer en funcionarios electos, sino en los votantes mismos en la forma de un referéndum, ya que estas leyes terminan afectando a todos una vez que se modifican. Fraidy Reiss y sus seguidores en esa organización pretenden imponer su agenda a toda costa, y eso no me parece bien.
Además, tengo serias reservas respecto a Fraidy Reiss, la fundadora de dicha organización. Es cierto que ella estaba en un matrimonio abusivo, pero no era menor de edad cuando se casó. Ella difunde la idea errónea de que, cada vez que una chica de 13, 14, 15, 16 o incluso 17 años de edad contrae matrimonio, lo hace de una forma forzada; y eso, sencillamente, no es cierto.
En pocas palabras, la Sra. Reiss es una feminista radical que libra una guerra contra todos los hombres; engaña al público haciéndole creer que los hombres adultos son los culpables de todos los problemas de las adolescentes, lo cual no es cierto. Hay numerosos varones menores de edad que han violado brutalmente a chicas adolescentes y a chicas preadolescentes y que, en la mayoría de los casos, nunca son arrestados.
La Sra. Reiss es una hipócrita, ya que es amiga de Chelsea Clinton (Mezvinsky) y de Hillary Clinton. Chelsea asistió a una de los discursos de la Sra. Reiss e insistió en que no quería que sus hijos crecieran en una nación donde las chicas pudieran casarse a los 17 años o menos; sin embargo, tanto ella como su madre han mantenido una estrecha amistad con el difunto Jeffrey Epstein y con Ghislaine Maxwell, e incluso los han invitado a eventos de familia, a sabiendas de qué clase de personas son.
Lo que me da risa es que la Sra. Reiss tuvo que sobornar su audiencia con comida y bebidas para convencerles que asistieran su discurso en que Chelsea Clinton estuvo presente. Si la Sra. Reiss verdaderamente quiso hacer algo constructivo para los menores, ella empezaría una campaña para cambiar las leyes de herencia aquí en los Estados Unidos de América para impedir que los padres abusivos deshereden sus hijos.
No me malinterprete: no me opongo al feminismo mismo. De hecho, reconozco que algunas de las mujeres más inteligentes del mundo son feministas. Heather Corinna es una feminista y escribió el artículo cibernético titulado "Rage of Consent" (“La Furia Del Consentimiento"). La Dra. Judith Levine es una feminista y publicó un libro titulado Harmful to Minors: The Perils of Protecting Children From Sex (“Perjudicial Para Los Menores: Los Peligros De Proteger A Los Niños Del Sexo"); aquí le presento a Ud. un extracto del mismo. Lenore Skenazy es una feminista apasionada que ha publicado artículos interesantes sobre las leyes relativas al sexo en nuestra nación.
No leo nada de lo que publican las Naciones Unidas sobre su misión de impedir que las chicas se casen a los 17 años o menos, porque los funcionarios de la ONU hablan mucho sobre cómo consideran que esta práctica es una forma de abuso infantil, pero al mismo tiempo siguen encubriendo las violaciones y agresiones sexuales que sus fuerzas de mantenimiento de la paz ("Peacekeepers") cometen contra niños pequeños menores de 11 años. Promueven una doble moral ante el mundo.
Lo que me preocupa del artículo de la Biblioteca Nacional de Medicina que usted me enlazó —el cual denuncia el matrimonio de menores— es que solo había un hombre entre los cinco consultores que contribuyeron al informe. Considero que esto podría implicar un sesgo de género en la forma en que se recopiló e interpretó la información.
El documento que usted me enlazó, proveniente del Centro Internacional de Investigación sobre la Mujer (ICRW), sí me pareció interesante. Debo admitir que en realidad no he tenido oportunidad de leerlo completamente. El problema que encuentro con ese informe, por así decirlo, es que todos los miembros de esa organización son extranjeros, a pesar de que esta tiene su sede en Washington D.C.
No quiero parecer xenófobo —porque no lo soy—, pero, al mismo tiempo, no me agrada la idea de que extranjeros influyan la política domestica de los Estados Unidos de América. Es decir, si no han vivido en distintas partes de nuestra nación, jamás podrían conocer los aspectos culturales más íntimos de nuestra sociedad de primera mano.
Feministas radicales como la Sra. Reiss de Unchained At Last y Jeanne Smoot del Tahirih Justice Center critican que las leyes matrimoniales de ciertas jurisdicciones estatales de los Estados Unidos —que permiten que una chica contraiga matrimonio a los 13 o 14 años— sean anacronismos arcaicos. Sin embargo, las leyes sobre relaciones sexuales con menores (conocidas como statutory rape en mi país), o sea, las leyes de estupro en los Estados Unidos definitivamente son anacronismos arcaicos, a pesar de que se las elogia como si fueran leyendas de la sociedad.
Entiendo que cada sociedad necesita establecer una edad estatutoria de consentimiento para proteger a los jóvenes y a los vulnerables. No obstante, no hay razón para que el delito de mantener relaciones sexuales con un menor (estupro) implique una responsabilidad objetiva (sin necesidad de probar intención o daño). ¿Por qué no puede tratarse de un delito que requiera probar la intención, donde la fiscalía deba demostrar que la presunta víctima sufrió realmente algún daño? Así es como funcionan esas leyes en Argentina cuando la presunta víctima es un menor de 13 años o más. Tiene más sentido de esa manera.
Los Estados Unidos de América tiene las edades estatutorias de consentimiento más altas del mundo. Si un joven menor de edad viola a una mujer adulta aquí en mi país, esa mujer corre el riesgo de ser acusada de estupro, a pesar de ser ella la verdadera víctima de la situación. Si no me cree, lea la publicación en el Internet titulada The Paradox of Statutory Rape (“La Paradoja Del Estupro”) de Russell Christopher y Kathryn Hope Christopher.
Cada vez que un hombre se enamora de una chica que se encuentra al otro lado del límite de la edad legal, no significa necesariamente que la situación vaya a terminar como el caso de Dahvie Vanity. Ha habido muchos resultados felices cuando una adolescente inicia una relación romántica con un hombre adulto. Leí una historia real en el Internet sobre una chica de 14 años que conoció a su novio cuando él tenía 24; se casaron ocho años después y él pagó todos sus estudios universitarios.
La Sra. Reiss no tiene hijos. Solamente tiene hijas. Asi ella no podría saber el impacto injusto que las leyes estadounidenses de estupro en sus formas corrientes pueden tener en hombres adultos. No creo que la Sra. Smoot tenga hijos tampoco.
Le pido disculpas por la longitud de mi respuesta. Ojala que Ud. no encontró esta respuesta mía aburrido.
RE: ¿Conoces la nueva tendencia MAP?